Museo de antropología
Museo de Antropología, guardián de la memoria
Museo de antropología
El Paseo de la Reforma conduce desde el centro hasta el gran pulmón de la ciudad: el bosque de Chapultepec. Ahí se encuentra, rodeado de otros museos, el cofre que resguarda los orígenes del complejo entramado que hoy es la nación mexicana: el Museo Nacional de Antropología. El edificio fue diseñado por el afamado arquitecto mexicano Pedro Ramírez Vázquez, y fue inaugurado en 1964. Seguramente al entrar caerás bajo el embrujo de su patio central, con una colosal sombrilla, que representa un árbol mitológico, con grabados de águilas y jaguares, todos ellos importantes símbolos para las culturas mesoamericanas. Esa hermosa vista justifica la visita, pero lo mejor está por venir.
El museo está dividido en 23 salas temáticas. Ahí encontrarás un espacio dedicado a las primeras tribus nómadas y otro más a la cultura Olmeca, que floreció hace más de tres mil años. También hay salas dedicadas a los mayas, zapotecas, toltecas, teotihuacanos y mexicas o aztecas. En sus jardines se encuentran algunas réplicas de estelas y esculturas provenientes de famosas zonas arqueológicas ubicadas en Chiapas, Oaxaca o Yucatán.
La pieza más visitada es, sin lugar a dudas, la Piedra de Sol, mal llamada popularmente “calendario azteca”, que es un monolito de 25 toneladas fechado en el siglo 15 y que fue descubierto en lo que hoy es el Zócalo. También podrás admirar aquí la reconstrucción de una tumba maya del siglo VIII y una copia del penacho de Moctezuma. Te recomendamos rentar un audioguía a la entrada del museo, la cual te explicará la historia y el significado de las piezas que visites. Este museo, al igual que la mayoría en el país, y casi todas las zonas arqueológicas, permanece cerrado los lunes.
